Protege y preserva la
LXII Legislatura del Estado de México patrimonio cultural mexiquense

Los sabores, las artesanías y tradiciones representativas del Estado de México, y cuyo legado han pasado de generación en generación, son protegidas y preservadas por los, le y las diputadas que integran la LXII Legislatura en el Congreso local a través de declarar como Patrimonio Cultural a las más representativas para que estas se mantengan a través del tiempo.

Por: Jenny Sadot García Jaramillo
Ilustración: Erwin Ritschl Galeazzi

¿Por qué es importante proteger las tradiciones a través de una Declaratoria de Patrimonio Cultural?

Porque es un escudo jurídico tanto para el patrimonio cultural inmaterial como el material, que a su vez conforman el “alma” del colectivo cultural de una comunidad, es así que al otorgarles un estatus legal se asegura que los conocimientos y trabajo de las personas artesanas, cocineras o promotoras de la tradición se transmitan a las siguientes generaciones. Además de ser una herramienta para fortalecer la economía local, atraer el turismo y honrar los saberes comunitarios que durante años han sostenido la historia de un lugar. Su importancia también radica en que colocan a las personas de una comunidad al centro de políticas públicas. Las declaratorias representan un reconocimiento simbólico, así como una herramienta para visibilizar a personas, actividades, tradiciones que forman parte de la identidad y el desarrollo de la sociedad. Son un llamado de atención a las instituciones públicas, educativas, sociales y empresariales para que se promuevan actividades de capacitación, preservación, difusión e investigación; que, a su vez, contribuyan a la construcción de un pueblo consciente de sus raíces, tradiciones y riqueza cultural.

Te invitamos a conocer que expresiones culturales ya son parte del Patrimonio Cultural material o inmaterial del Estado de México.

El Sarape de Gualupita

(29 de junio de 2025)

Guadalupe Yancuictlalpan -conocida como Gualupita- o la “Tierra del Sarape“, ubicado en el municipio de Santiago Tianguistenco, es una comunidad reconocida por sus más de 200 años de historia en la elaboración textil de prendas de lana.

La LXII Legislatura del Congreso mexiquense aprobó declarar como patrimonio cultural inmaterial de la entidad al sarape y a todas las prendas y objetos elaborados con lana.
Para la elaboración de una prenda, la lana se prepara lavándola y secándola al sol, después se hila a mano para formar las madejas, se utilizan técnicas tradicionales de telar de pedal y bastidores manuales para confeccionar suéteres, bufandas, guantes, abrigos, gorros, así como los típicos gabanes o sarapes.

Con la declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial se reconoce el valor histórico, cultural y económico de una tradición que ha pasado de generación en generación y que forma parte de la identidad medular de Gualupita e impulsa acciones para la conservación, promoción y difusión del trabajo y, producción de las familias de la región cuyos ingresos dependen de elaborar textiles de lana.


Dulce del Alfeñique en Toluca

(15 de octubre de 2025)

Desde 1932 se celebra en los Portales del centro histórico de Toluca la emblemática Feria del Alfeñique -vinculada estrechamente a la celebración del Día Muertos- la cual goza de reconocimiento nacional e internacional por albergar el tradicional dulce de Alfeñique.

La declaratoria de este dulce como Patrimonio Cultural del Estado de México -impulsada por el presidente municipal de Toluca, Ricardo Moreno Bastida- fomenta como asunto de interés público y social, el respeto, la conservación, promoción y salvaguarda de la técnica artesanal tradicional para la elaboración del alfeñique en todas sus variedades, así́ como la utilizada en la fabricación de confituras de azúcar cocida y moldeada, frutas cristalizadas y galletas tradicionales elaboradas en el marco de la Feria del Alfeñique de Toluca.

Esto significa que autoridades municipales y estatales deberán impulsar políticas orientadas a proteger estas técnicas y expresiones culturales; así como, engrandecer la proyección cultural y turística de Toluca, al tiempo que dignifica el trabajo de las familias alfeñiqueras.

“Paseo de los Muertitos” en Tultepec

(25 de noviembre de 2025)

El Congreso mexiquense estableció el 31 de octubre de 2026 como el “Día Estatal del Paseo de los Muertitos” y también declaró esta tradición como Patrimonio Cultural Inmaterial de la entidad.

Su historia se remonta a 1875 y nació como iniciativa de Juanita Solano, una mujer catequista, quien invito a familias a realizar una procesión para honrar y guiar simbólicamente las almas de niñas y niños fallecidos, la dinámica sugería que cada familia que hubiera sufrido la pérdida de un infante portara un farol elaborado con vara de garambullo y papel china.

Con el paso del tiempo la tradición evolucionó en un colorido recorrido de faroles artesanales elaborados con materiales característicos de la pirotecnia local, reflejando el talento y la creatividad de la comunidad, pues los empezaron a elaborar en forma de cruces, ataúdes, calaveras, estrellas y tambores
La declaratoria reconoce su valor histórico, cultural y comunitario, así como el esfuerzo de familias que por generaciones han mantenido viva esta herencia.

Las piñatas de Acolman

(19 de noviembre de 2025)

Para proteger una de las tradiciones artesanales más representativas de la entidad en el municipio de Acolman, el Congreso mexiquense aprobó declarar como Patrimonio Cultural Inmaterial, la elaboración artesanal de piñatas en esta comunidad, incluyendo los conocimientos, técnicas y prácticas comunitarias que han sido transmitidas de generación en generación.

La Declaratoria establece el 16 de diciembre como el Día de la Piñata Acolmense para coincidir con la primera posada de las fiestas decembrinas, donde es tradición central el uso de las piñatas en celebraciones familiares y comunitarias.

De este modo, se logra preservar un legado cultural que se fortifica con la tradicional Feria de la Piñata -que se lleva a cabo año con año desde 1985- e impulsando la economía local, el turismo cultural y la transmisión de saberes artesanales.


Los molinillos de Rayón

(3 de diciembre de 2025)

La técnica artesanal para la elaboración del molinillo y de los artículos de cocina de madera en el municipio de Rayón fueron aprobados como Patrimonio Cultural Inmaterial por las, le y los diputados mexiquenses de la LXII Legislatura.

Este oficio -transmitido de generación en generación- representa un símbolo de resistencia cultural de las raíces mesoamericanas y se realiza principalmente en talleres familiares mediante técnicas ancestrales y tradicionales, como el torno de violín o arco, proceso que requiere de una gran precisión por parte de los artesanos.

Cabe referir que la coloración oscura de la madera no es pintura, sino calor de la fricción que la quema y tiñe durante la elaboración de los utensilios; asimismo, el tallado de aros y corona es muy cuidado por los artesanos para que permitan la oxigenación que genera la espuma característica del chocolate.

El Tecuí de Calimaya

(22 de enero de 2026)

La palabra Tecuí viene del náhuatl tecuini que se puede entender como “latir del corazón” o “el que mueve el corazón”, de ahí la creencia de que el Tecuí es una bebida que pone alborozado el corazón. Se prepara en ollas de barro con frutas como cañas, guayaba, manzana, cítricos, pasas, cacahuates y almendras.

Su origen documentado data del año 1856. Durante 170 años su elaboración tradicional se ha transmitido por varias generaciones en familias que llevan 80 años fabricando la ambarina bebida típica del municipio de Calimaya.

El Tecuí se sirve generalmente caliente y es popular durante las celebraciones de Día de Muertos, posadas, Navidad y Año Nuevo debido a las creencias que refieren que la bebida ayuda a mitigar el frío del Valle de Toluca. Dada su enorme importancia como símbolo de identidad mexiquense, la LXII Legislatura del Congreso mexiquense lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial.

Pirotecnia artesanal del Estado de México

(25 de febrero de 2026)

La LXII Legislatura del Congreso local declaró como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de México a la Técnica Artesanal Mexiquense de la Pirotecnia. Más de 60 municipios del Estado de México -entre los que destacan Almoloya de Juárez, Amecameca, Axapusco, Otumba, Texcoco, Zumpango, Nextlalpan, Jocotitlán, San Felipe del Progreso, San José del Rincón, Jiquipilco y Jilotepec- se dedican a la pirotecnia, convirtiendo a la entidad como la producción más dominante a nivel nacional; sin embargo, el municipio mexiquense de Tultepec es el epicentro nacional de esta actividad ya que produce el 60% de la pirotecnia del país.

Dada la importancia no solo histórica y artística, sino también social y económica la técnica artesanal fue declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial, por lo que la Secretaría de Cultura y Turismo estatal, en coordinación con los ayuntamientos de municipios pirotécnicos y con el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia están obligados a realizar acciones para su protección, promoción, salvaguardia y difusión.

Aunado a esta declaratoria, se integrará un registro estatal de comunidades artesanas pirotécnicas que deberá ser inscrito en el Registro Estatal de Patrimonio Cultural. De este modo, se fomentará el interés público, la conservación, promoción, patrocinio, salvaguarda, así como capacitación para mantener la seguridad ante prevención de accidentes por explosiones.

El queso añejo de Zacazonapan

(15 de abril de 2026)

Este reconocimiento otorgado por la LXII Legislatura del Congreso mexiquense protege los conocimientos, técnicas y prácticas transmitidas de generación en generación por familias del sur del Estado de México para producir el emblemático queso añejo de Zacazonapan, elaborado principalmente con leche cruda de vaca, cuajo y sal, mediante procesos manuales y artesanales al interior de los hogares de las familias productoras y muy alejado de un proceso industrializado.
La declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial también fortalece la difusión de la Feria del Queso -celebrada cada 25 de diciembre desde 1988- espacio que permite exhibir, comercializar y valorar la riqueza gastronómica cultural del sur de la entidad.

Este queso se divide en dos tipos: oreado, es decir, que se seca unos días y el madurado, que es añejado por meses en zarzos de carrizo. La producción del queso en Zacazonapan es un pilar económico y cultural que se concentra sobre todo en la cabecera de este municipio, a través de pequeñas queserías atendidas por mujeres.

Rebozo de Bolita de Tenancingo

(22 de abril 2026)

El Rebozo de Bolita del municipio de Tenancingo representa una de las expresiones textiles más emblemáticas del Estado de México, razón por la cual ha sido declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial por las, le y los integrantes de la LXII Legislatura mexiquense.

Esta declaratoria busca fortalecer la protección de estos textiles ante imitaciones mecanizadas, preservar los conocimientos ancestrales de su elaboración y que sirva como impulso a la economía local que sostienen familias tenancinguenses en talleres caseros en los que el proceso de elaboración para un ejemplar puede tardar semanas e incluso meses.

Su nombre deriva de que es elaborado a partir de una madeja de algodón que viene enrollado en forma de bolita. El proceso de su fabricación es muy detallado porque incluye el devanado y urdido del hilo, el jaspeado o ikat que les da ese patrón característico; posteriormente, el teñido, almidonado, tejido en telar y el empuntado para darles el toque final con el fleco o punta que se teje nudo por nudo formando figuras como estrellas o flores.

El rebozo surgió en la época virreinal como una fusión entre prendas prehispánicas como el ayate y el mamatl (usados para cargar) y, los textiles introducidos por los españoles. Su uso ha sido muy versátil pues ha servido como abrigo, cuna, canasta, mortaja e incluso como cartuchera y escudo para los revolucionarios.


La Feria del Atole de Coacalco

(22 de abril 2026)

Desde 1990 nació la festividad conocida como Feria del Atole en Coacalco reúne a más de 80 mil visitantes en cada edición durante tres días en el mes de octubre en el marco de las fiestas patronales de San Francisco de Asís. Alrededor de 100 personas expositoras ofrecen una variedad de más de 120 sabores de atole, lo que la ha consolidado como una de las celebraciones gastronómicas más importantes del país.

Con este reconocimiento a la Feria del Atole de Coacalco como Patrimonio Cultural Inmaterial se busca preservar una tradición que fortalece la convivencia y cohesión social, así como proyectar hacia otras entidades de México la riqueza gastronómica y cultural de este municipio mexiquense.

La danza de los Alchileos de
San Francisco Mazapa de Teotihuacán

(22 de abril)

Esta danza es una expresión cultural y religiosa de las más alegóricas del municipio de Teotihuacán, data del siglo XVI y fue utilizada en su origen por los frailes franciscanos como un método de evangelización; sin embargo, su registro formal más antiguo fue registrado en 1911 y destaca por sus peculiares máscaras de fieltro moldeado, unidas a una zalea de borrego teñida (que simula melena y barba) y manojos de cascabeles llamados coyoles que suenan al ritmo del baile.

Los Alchileos simbolizan una manifestación cultural con profundas raíces históricas vinculadas a la cultura Mazapa y a la fusión de tradiciones indígenas con elementos incorporados durante la evangelización y su danza representa la batalla entre cristianos y herejes.


De esta forma la LXII Legislatura del Congreso mexiquense impulsa el reconocimiento institucional de sectores productivos, se preserva el patrimonio cultural y se fortalece la conciencia social e identidad.